Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Hice una seña a un marinero que pasaba y le mostré la nota. Asintió e hizo un gesto para que lo siguiera. Me condujo a través de un laberinto de pequeños pasajes enrevesados, todos iguales, hasta que llegamos a la sala en la que habÃa estado el dÃa anterior.
Entré para ver a Stratt y algunos de sus… compañeros de equipo. Un subconjunto de la banda del dÃa anterior. Solo el ministro Voigt, la cientÃfica china —creo que se llamaba Xi— y un tipo en uniforme militar ruso. El ruso habÃa estado allà el dÃa anterior, pero no habÃa dicho nada. Todos parecÃan muy concentrados y la mesa estaba cubierta de papeles. Hablaban en susurros aquà y allÃ. No conocÃa las relaciones exactas entre ellos, pero, por supuesto, Stratt estaba a la cabecera de la mesa.
Levantó la mirada cuando entré.
—Ah. Doctor Grace. Parece renovado. —Hizo un gesto a su izquierda—. Hay comida en el aparador.
Vaya que sÃ. Arroz, bollos al vapor, bastones de masa fritos y una jarra de café. Me acerqué y me servÃ. Estaba muerto de hambre.
Me senté a la mesa de reuniones con una bandeja llena y una taza de café.
—Bueno —dije con la boca llena de arroz—, ¿va a decirme por qué estamos en un portaaviones chino?
—Necesitaba un portaaviones. Los chinos me lo dieron. Bueno, me lo prestaron.