Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Desenrosco el tapón y huelo algo salado. Se me hace la boca agua ante la perspectiva. Solo ahora me doy cuenta del hambre que tengo. Aprieto el tubo y sale una pasta marrón de aspecto repugnante.
—Come.
¿Quién soy yo para cuestionar a un siniestro robot con brazos? Chupo la sustancia con cautela.
¡Oh, Dios mÃo, está bueno! ¡Está muy bueno! Es como salsa de carne espesa, pero no demasiado grasienta. Aprieto otra vez el tubo y saboreo la comida. Juro que es mejor que el sexo.
Sé lo que está pasando aquÃ. Dicen que el hambre es el mejor condimento. Cuando tienes hambre, tu cerebro te recompensa generosamente por comer al fin. Buen trabajo, dice, no moriremos muy pronto.
Las piezas encajan. Si he estado en coma mucho tiempo, tienen que haberme alimentado. No tenÃa un tubo abdominal cuando me he levantado, asà que probablemente me han alimentado a través de una sonda nasogástrica que me baja por el esófago. Es la forma menos intrusiva de alimentar a un paciente que no puede comer, pero no tiene problemas digestivos. Además, asà el sistema digestivo se mantiene activo y sano. Y explica por qué no habÃa ningún tubo cuando me desperté. Si es posible, retiras la sonda nasogástrica cuando el paciente todavÃa está inconsciente.
¿Por qué lo sé? ¿Soy médico?