Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) La escotilla del techo está a tres metros del suelo. Va a ser otra escalera de aventura. Al menos, ahora soy más fuerte.
Tomo unas cuantas inspiraciones profundas y empiezo a subir por la escalera. Igual que antes, esta sencilla acción me exige un esfuerzo enorme. Puede que esté mejor, pero no estoy «bien».
Cielo santo, soy pesado. Consigo llegar arriba, pero a duras penas.
Me sitúo encima de las incómodas barras y empujo el mango de la escotilla. No cede.
—Para abrir la escotilla, di tu nombre —dice el ordenador.
—Pero ¡no sé mi nombre!
—Error.
Golpeo el mango con la palma de la mano. El mango no se mueve y ahora me duele la palma de la mano. Asà que… sÃ. Infructuoso.
Esto tendrá que esperar. Tal vez recuerde mi nombre pronto. O lo encuentre escrito en algún sitio.
Bajo la escalera. Al menos, ese es mi plan. PensarÃas que bajar serÃa más fácil y más seguro que subir. Pero no. No. En lugar de descender grácilmente por la escalera, pongo mi pie en el escalón de abajo en un ángulo torpe, se me escapa el mango de la escotilla y caigo como un idiota.