Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Aleteo como un gato enfadado, moviendo los brazos en busca de algo que pueda agarrar. Resulta que es una idea terrible. Caigo sobre la mesa y golpeo una cajonera con la pantorrilla. Me duele como una mala cosa. Grito, me agarro la pierna, dolorido, resbalo de la mesa y caigo al suelo.
No hay brazos de robot para que me agarren esta vez. Aterrizo de espaldas y me quedo sin aire. Entonces, echando sal en la herida, la cajonera se vuelca, los cajones se abren y una lluvia de material de laboratorio cae hacia mÃ. Los hisopos no son un problema. Los tubos de ensayo solo duelen un poco (y sorprendentemente no se rompen). Pero la cinta de medir me da justo en la frente.
Más material cae ruidosamente, pero estoy demasiado ocupado con el verdugón de mi frente para fijarme. ¿Cuánto pesa esa cinta de medir? Una caÃda de menos de un metro desde una mesa me ha dejado un chichón en la cabeza.
—Esto no puede ser —le digo a nadie. La experiencia en su conjunto ha sido ridÃcula. Como algo salido de una pelÃcula de Charlie Chaplin.
En realidad… de hecho, ha sido asÃ. Demasiado asÃ.
Esa misma sensación de que hay algo «erróneo» me impacta.