Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Entonces pulso el botón de activación.
Un mecanismo sale del centro del cabrestante, un engranaje que pasa por el centro del eslabón. El mecanismo gira y arrastra la cadena al interior del cabrestante. Dentro, rota el eslabón 180 grados, luego lo desliza a través de su vecino para soltarlo.
Cuando hicimos la cadena, la hicimos con eslabones «trampa» que pueden conectarse sin que nosotros tengamos que cerrar cada uno. Es altamente improbable que el movimiento aleatorio separe los eslabones. Pero el cabrestante está diseñado de manera específica para hacer justamente eso.
Una vez que se libera el eslabón, el cabrestante lo expulsa por el lateral y repite el proceso con el siguiente eslabón.
—El cabrestante funciona —digo a través de mi radio.
—Feliz —llega la voz de Rocky.
Es sencillo, directo, elegante y resuelve todos los problemas. El cabrestante es lo bastante potente para levantar la cadena. Separa los eslabones y los deja caer en el planeta. Tener un largo trecho de cadena colgando junto a aquel del que estamos tirando sería un desastre. Imagina unos auriculares que se enredan y multiplica eso por 10 kilómetros.
No, cada eslabón tomará su propio camino al olvido por debajo y la cadena que asciende no se verá afectada.