Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Camino a lo largo del casco hacia el punto de anclaje de la cadena. Es un gran cuadrado de xenonita que ha hecho Rocky. Me explicó con gran detalle cómo adherirlo al casco. Parece que funcionó bastante bien. La cadena sigue unida.
Llego a ese punto y me pongo a cuatro patas. La gravedad es absolutamente brutal en este traje espacial. Las cosas no deberían ser nunca así.
Engancho mi (posiblemente inútil) cable al raíl más cercano y saco el cabrestante de mi cinturón de herramientas.
La cadena cuelga en un ángulo de 30 grados y desaparece en el planeta por debajo. Se aleja tanto que es demasiado fina para que yo la perciba después de aproximadamente un kilómetro. Pero sé por las lecturas de Rocky que llega hasta 10 kilómetros por debajo y tiene un contenedor de muestras lleno de una potencial salvación para dos planetas enteros repletos de gente.
Coloco el cabrestante entre la cadena y la placa de anclaje. La cadena no cede, ni siquiera un milímetro. Pero eso era lo esperado. Simplemente no existe músculo humano capaz de mover algo tan pesado.
Engancho el cabrestante a la placa de anclaje. La cubierta del cabrestante es de xenonita, así que una conexión de xenonita con xenonita debería tener mucha fuerza para lo que viene a continuación.
Golpeo el cabrestante un par de veces para asegurarme de que está adecuadamente asentado. Lo está.