Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Gracias, glándulas suprarrenales.
El gruñido de la nave se ha detenido. Supongo que todo lo que tenía que romperse se ha roto y todo lo que queda es material que puede soportar la tensión.
Se me inundan los ojos. Me escuecen. ¿Por qué? ¿Estoy llorando? He fallado a toda mi especie y van a morir todos por culpa de ello. Es una buena razón para llorar. Pero esto no es emocional. Es dolor. La nariz también me duele. Y no por presión física ni nada. Algo me quema los orificios nasales desde dentro.
Algo probablemente se ha roto en el laboratorio. Algún químico desagradable. Suerte que no puedo respirar. Probablemente no me gustaría el olor.
Entonces, de repente, puedo respirar otra vez. No sé cómo ni por qué, pero tomo aire y resuello en mi libertad recién descubierta. Inmediatamente sufro un violento ataque de tos. Amoníaco. Amoníaco por todas partes. Es abrumador. Mis pulmones gritan y mis ojos se inundan. Luego hay un olor nuevo.
Fuego.
Giro sobre mí mismo para ver a Rocky cerniéndose sobre mí. No en su compartimento. Está en la sala de control.
Ha soltado mis ataduras y ha arrancado la silla. La empuja a un lado.