Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Bueno, al menos he detenido la filtración de combustible. No hay nuevos vectores de impulso actuando sobre la nave. Ahora solo tengo que ocuparme del giro. Consigo tomar un poco de aire. La fuerza centrífuga es menor que el impulso de fuerza incontrolada, pero sigue siendo monumental. Pero, eh, al menos tira de mis brazos hacia la pantalla en lugar de lejos de ella.
Si puedo acceder otra vez a los giropropulsores, podría cancelar el…
Mi asiento cede por fin. Oigo los estallidos cuando los puntos de anclaje se desprenden. Caigo hacia delante, en la pantalla, todavía sujeto al asiento de metal, que me aplasta desde atrás.
La silla probablemente no pesa mucho en gravedad normal. Tal vez 20 kilogramos. Pero con toda esta fuerza centrípeta, es como tener un bloque de cemento a la espalda. No puedo respirar.
Es el final. El peso de la silla es tan grande que no puedo inflar los pulmones. Me mareo.
Asfixia mecánica, se llama. Es así como las boas constrictor matan a sus presas. Qué extraño último pensamiento.
«Lo siento, Tierra», pienso. Eso. Mucho mejor este último pensamiento.
Mis pulmones, ahora se llenan de dióxido de carbono. Pánico. Pero la inyección de adrenalina no me da la fuerza que necesito para escapar. Solo me mantiene despierto para que pueda experimentar la muerte con más detalle.