Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Hago unas pocas pruebas más con la caja. Mi control remoto funciona suficientemente bien. No es un verdadero control remoto. Es un banco de interruptores unido a una tapa de contenedor de plástico. Tengo cables de los interruptores que pasan por un minúsculo agujero en el acero, que a su vez está lleno de resina. Puedo encender o apagar cualquier componente que haya ahÃ. Eso es mi «control remoto». Solo me cabe esperar que los motores no tengan un problema con la temperatura elevada o el amonÃaco.
Llevo todo al dormitorio y preparo el epoxi. Lo remuevo para unirlo y lo aplico generosamente por los bordes del lado abierto de la caja de acero. Pego la caja a la pared de la esclusa de aire y la sostengo en su lugar. Luego solo espero diez minutos sin soltar la caja. PodrÃa haberla pegado a la pared con cinta mientras el epoxi se secaba, pero necesito un cierre realmente bueno y no quiero correr riesgos. Las manos humanas son mejores sargentos que cualquier herramienta que pudiera tener en el laboratorio.
Suelto la caja con cuidado y espero que no caiga. No cae. La presiono un par de veces y parece muy sólida.
Es epoxi de cinco minutos, pero le daré una hora para que se sequé por completo.
Vuelvo al laboratorio. ¿Por qué no? Vamos a ver qué ocurre en el terrario de mi pequeño alienÃgena.
No mucho, la verdad. No sé qué esperaba. ¿Pequeños platillos volantes silbando en la cámara?