Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) —Está bien. Diez por ciento se acerca bastante —digo.
Cierro la válvula de emergencia para precintar de nuevo la nave. Luego abro el depósito de nitrógeno.
Asà que ahora, en lugar de escuchar un silbido de la esclusa de aire, escucho un silbido del depósito de nitrógeno.
No hay mucha diferencia.
Una vez más tengo que esperar. Pero no es una espera tan larga esta vez. Probablemente, porque la presión interior del depósito de nitrógeno era mucho más elevada que la presión de la nave. Da igual. La cuestión es que pronto la nave volverá a 0,33 atmósferas de presión. Pero es casi todo nitrógeno.
Curioso, estarÃa perfectamente cómodo si me quitara este traje espacial. RespirarÃa sin problema. Hasta que muriera. No hay ni mucho menos el oxÃgeno que necesito para sobrevivir.
Quiero que ese nitrógeno impregne todo lo que pueda. Quiero que se cuele por todas las rendijas. Allà donde acechen las taumebas, quiero que las encuentre y las mate. Adelante, mis secuaces N2, a causar destrucción.
Me dirijo al laboratorio y verifico el VCA. Salà con tanta prisa que olvidé cerrar la cuba. Por fortuna, los astrófagos son pegajosos. La tensión superficial y la inercia los ha mantenido dentro. Cierro la tapa y la llevo a la esclusa de aire. Suelto todo.