101 cuentos clasicos de la India
101 cuentos clasicos de la India Un insurrecto habÃa sido condenado a morir en la horca. El hombre tenÃa a su madre viviendo en una lejana localidad y no querÃa dejar de despedirse de ella por este motivo. Hizo al rey la petición de que le permitiese partir unos dÃas para visitar a su madre. El monarca sólo puso una condición, que un rehén ocupase su lugar mientras permanecÃa ausente y que, en el supuesto de que no regresase, fuera ejecutado por él. El insurrecto recurrió a su mejor amigo y le pidió que ocupase su puesto. El rey dio un plazo de siete dÃas para que el rehén fuera ejecutado si en ese tiempo no regresaba el condenado.
Pasaron los dÃas. El sexto dÃa se levantó el patÃbulo y se anunció la ejecución del rehén para la mañana del dÃa siguiente. El rey preguntó por su estado de ánimo a los carceleros, y éstos respondieron:
—¡Oh, majestad! Está verdaderamente tranquilo. Ni por un momento ha dudado de que su amigo volverá.
El rey sonrió con escepticismo.
Llegó la noche del sexto dÃa. La tranquilidad y la confianza del rehén resultaban asombrosas. De madrugada, el monarca indagó sobre el rehén y el jefe de la prisión dijo:
—Ha cenado opÃparamente, ha cantado y está extraordinariamente sereno.
No duda de que su amigo volverá.
—¡Pobre infeliz! —exclamó el monarca.
