Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 32 Al llegar David a la cima del monte de los Olivos, donde la gente adoraba a Dios, Husai el arquita lo estaba esperando. Husai había rasgado sus ropas y había echado polvo sobre su cabeza en señal de duelo.
33 Pero David le dijo: Si vienes conmigo sólo serás una carga.
34 Regresa a Jerusalén y dile a Absalón: «Ahora seré tu consejero, oh rey, así como lo fui de tu padre en el pasado». Entonces podrás frustrar y contrarrestar los consejos de Ahitofel.
35 Sadoc y Abiatar, los sacerdotes, estarán allí. Diles todo lo que se está planeando en el palacio del rey,
36 y ellos enviarán a sus hijos Ahimaas y Jonatán para que me cuenten lo que está sucediendo.
37 Entonces Husai, el amigo de David, regresó a Jerusalén y arribó justo cuando llegaba Absalón.
David y Siba
1 Cuando David pasó un poco más allá de la cima del monte de los Olivos, Siba, el siervo de Mefiboset[cb], lo estaba esperando. Tenía dos burros cargados con doscientos panes, cien racimos de pasas, cien ramas con frutas de verano y un cuero lleno de vino.