Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 39 Cuando la gente vio esto, todos cayeron rostro en tierra y exclamaron: ¡El SEÑOR, él es Dios! ¡Sí, el SEÑOR es Dios!
40 Entonces Elías ordenó: Atrapen a todos los profetas de Baal. ¡No dejen que escape ninguno! Entonces los agarraron a todos, y Elías los llevó al valle de Cisón y allí los mató.
Elías ora por lluvia
41 Luego Elías dijo a Acab: Vete a comer y a beber algo, porque oigo el rugido de una tormenta de lluvia que se acerca.
42 Entonces Acab fue a comer y a beber. Elías, en cambio, subió a la cumbre del monte Carmelo, se inclinó hasta el suelo y oró con la cara entre las rodillas.
43 Luego le dijo a su sirviente: —Ve y mira hacia el mar. Su sirviente fue a mirar, y regresó donde estaba Elías y le dijo: —No vi nada. Siete veces le dijo Elías que fuera a ver.
44 Finalmente, la séptima vez, su sirviente le dijo: —Vi una pequeña nube, como del tamaño de la mano de un hombre, que sale del mar. Entonces Elías le gritó: —Corre y dile a Acab: «Sube a tu carro y regresa a tu casa. ¡Si no te apuras, la lluvia te detendrá!».
45 Poco después el cielo se oscureció de nubes. Se levantó un fuerte viento que desató un gran aguacero, y Acab partió enseguida hacia Jezreel.