Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 27 Sin embargo, cuando ella se encontró con el hombre de Dios en la montaña, se postró en el suelo delante de él y se agarró de sus pies. Giezi comenzó a apartarla, pero el hombre de Dios dijo: Déjala. Está muy angustiada, pero el SEÑOR no me ha dicho qué le pasa.
28 Entonces ella dijo: ¿Acaso yo te pedí un hijo, señor mío? ¿Acaso no te dije: «No me engañes ni me des falsas esperanzas»?
29 Enseguida Eliseo le dijo a Giezi: ¡Prepárate para salir de viaje[j], toma mi vara y vete! No hables con nadie en el camino. Ve rápido y pon la vara sobre el rostro del niño.
30 Pero la madre del niño dijo: Tan cierto como que el SEÑOR vive y que usted vive, yo no regresaré a mi casa a menos que usted venga conmigo. Así que Eliseo volvió con ella.
31 Giezi se adelantó apresuradamente y puso la vara sobre el rostro del niño, pero no pasó nada. No daba señales de vida. Entonces regresó a encontrarse con Eliseo y le dijo: El niño sigue muerto.
32 En efecto, cuando Eliseo llegó, el niño estaba muerto, acostado en la cama del profeta.
33 Eliseo entró solo, cerró la puerta tras sí y oró al SEÑOR.