Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 14 Que el SEÑOR jamás olvide los pecados de su padre; que los pecados de su madre nunca se borren de los registros.
15 Que el SEÑOR siempre recuerde estos pecados, y que su nombre desaparezca de la memoria humana.
16 Pues rehusó mostrar bondad a los demás; persiguió al pobre y al necesitado, y acosó hasta la muerte a los de corazón quebrantado.
17 Le encantaba maldecir a otros; ahora, maldícelo tú a él. Jamás bendijo a nadie; ahora, no lo bendigas a él.
18 Maldecir le resulta tan natural como la ropa que usa, o el agua que bebe o los alimentos deliciosos que come.
19 Ahora, que sus maldiciones se vuelvan en su contra y se le peguen como la ropa; que le aprieten como un cinturón.
20 Que esas maldiciones sean el castigo del SEÑOR para los acusadores que hablan mal de mí.
21 Pero a mí trátame bien, Soberano SEÑOR, ¡por el honor de tu propia fama! Rescátame porque eres tan fiel y tan bueno.
22 Pues soy pobre y estoy necesitado, y mi corazón está lleno de dolor.
23 Me desvanezco como una sombra al anochecer; me quitan de encima como una langosta.