Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 3 Ayúdennos —claman—, defiéndannos de nuestros enemigos. Protéjannos de sus ataques implacables; no nos traicionen ahora que hemos escapado.
4 Permitan que nuestros refugiados se queden entre ustedes; escóndanlos de nuestros enemigos hasta que haya pasado el terror. Cuando hayan terminado la opresión y la destrucción, y hayan desaparecido los saqueadores enemigos,
5 Dios establecerá como rey a uno de los descendientes de David. Él reinará con misericordia y verdad; hará siempre lo que es justo y estará deseoso de hacer lo correcto.
6 Hemos oÃdo hablar del soberbio Moab, de su orgullo, de su arrogancia y de su furia; pero todo su alarde ha desaparecido.
7 Toda la tierra de Moab llora; sÃ, todos se lamentan en Moab por los pasteles de pasas de Kir-hareset. Ya no queda ninguno.
8 Las granjas de Hesbón están abandonadas; los viñedos de Sibma están desiertos. Los gobernantes de las naciones han quebrantado a Moab, esa vid tan hermosa. Sus zarcillos se extendÃan hacia el norte hasta la ciudad de Jazer y trepaban hacia el oriente hasta entrar en el desierto. Sus sarmientos se extendÃan tan lejos hacia el occidente que cruzaban por encima del mar Muerto[bh].