Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 22 Vuelvan a mÃ, hijos descarriados —dice el SEÑOR—, y les sanaré el corazón extraviado. SÃ, ya vamos —responde el pueblo—, porque tú eres el SEÑOR nuestro Dios.
23 Nuestro culto a Ãdolos en las colinas y nuestras orgÃas religiosas en las montañas son una falsa ilusión. Sólo en el SEÑOR nuestro Dios encontrará Israel salvación.
24 Desde la niñez hemos visto cómo todo aquello por lo que trabajaron nuestros antepasados —sus ganados y rebaños, sus hijos e hijas— se despilfarraba en una falsa ilusión.
25 Echémonos al suelo llenos de vergüenza y cubiertos de deshonra, porque tanto nosotros como nuestros antepasados hemos pecado contra el SEÑOR nuestro Dios. Desde la niñez hasta el dÃa de hoy nunca lo hemos obedecido.
1 ¡Oh, Israel! —dice el Señor—, si quisieras podrÃas volver a mÃ. PodrÃas tirar tus Ãdolos detestables y no alejarte nunca más.
2 Después, cuando jures por mi nombre diciendo: «Tan cierto como que el SEÑOR vive», lo podrÃas hacer con verdad, justicia y rectitud. Entonces serÃas una bendición a las naciones del mundo, y todos los pueblos vendrÃan y alabarÃan mi nombre.
Se acerca el juicio a Judá
