Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 3 Esto dice el SEÑOR a la gente de Judá y de Jerusalén: ¡Pasen el arado por el terreno endurecido de sus corazones! No desperdicien la buena semilla entre los espinos.
4 Oh, habitantes de Judá y de Jerusalén renuncien a su orgullo y a su poder. Cambien la actitud del corazón ante el SEÑOR[l], o mi enojo arderá como fuego insaciable debido a todos sus pecados.
5 ¡Griten a la gente de Judá y proclamen a los de Jerusalén! Díganles que toquen alarma en toda la tierra: «¡Corran y salven sus vidas! ¡Huyan a las ciudades fortificadas!».
6 Levanten una bandera de señales como una advertencia para Jerusalén[m]: «¡Huyan de inmediato! ¡No se demoren!». Pues desde el norte traigo una terrible destrucción sobre ustedes.
7 Desde su guarida un león acecha, un destructor de naciones. Ha salido de su guarida y se dirige hacia ustedes. ¡Arrasará su tierra! Sus ciudades quedarán en ruinas, y ya nadie vivirá en ellas.
8 Así que póngase ropa de luto y lloren con el corazón destrozado, porque la ira feroz del SEÑOR todavía está sobre nosotros.
9 En aquel día —dice el SEÑOR—, el rey y los funcionarios temblarán de miedo. Los sacerdotes quedarán paralizados de terror y los profetas, horrorizados.