Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 16 Jeremías, no ores más por este pueblo. No llores ni ores por ellos y no me supliques que los ayude, porque no te escucharé.
17 ¿Acaso no ves lo que están haciendo en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?
18 ¡Con razón estoy tan enojado! Mira cómo los hijos juntan leña y los padres preparan el fuego para el sacrificio. Observa cómo las mujeres preparan la masa para hacer pasteles y ofrecérselos a la reina del cielo. ¡Y derraman ofrendas líquidas a sus otros dioses-ídolos!
19 ¿Soy yo al que ellos perjudican? —pregunta el SEÑOR—. Más que nada se perjudican a sí mismos, para su propia vergüenza.
20 Así que esto dice el SEÑOR Soberano: Derramaré mi terrible furia sobre este lugar. Sus habitantes, animales, árboles y cosechas serán consumidos con el fuego insaciable de mi enojo.
21 Esto dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel: ¡Tomen sus ofrendas quemadas y los demás sacrificios y cómanselos ustedes mismos!
22 Cuando saqué a sus antepasados de Egipto no eran ofrendas quemadas ni sacrificios lo que deseaba de ellos.
23 Esto les dije: «Obedézcanme, y yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. ¡Hagan todo lo que les diga y les irá bien!».