Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 4 Toma el calzoncillo que tienes puesto y vete al río Éufrates[ae]. Allí escóndelo en un agujero entre las rocas.
5 Así que fui y lo escondí junto al Éufrates como el SEÑOR me había indicado.
6 Mucho tiempo después, el SEÑOR me dijo: Regresa al Éufrates y toma el calzoncillo que te dije que escondieras.
7 Así que fui al Éufrates y lo saqué del agujero donde lo había escondido, pero ahora estaba podrido y deshecho. El calzoncillo ya no servía para nada.
8 Entonces recibí este mensaje del SEÑOR:
9 Así dice el SEÑOR: esto muestra cómo pudriré el orgullo de Judá y Jerusalén.
10 Esta gente malvada se niega a escucharme. Tercamente siguen sus propios deseos y rinden culto a otros dioses. Por lo tanto, se volverán como este calzoncillo, ¡no servirán para nada!
11 Tal como el calzoncillo se adhiere a la cintura del hombre, así he creado a Judá y a Israel para que se aferren a mí, dice el SEÑOR. Iban a ser mi pueblo, mi orgullo, mi gloria: un honor para mi nombre, pero no quisieron escucharme.
12 Así que diles: «Esto dice el SEÑOR, Dios de Israel: “Que todas sus jarras sean llenas de vino”». Ellos te contestarán: «¡Por supuesto, las jarras se hacen para llenarlas de vino!».