Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 15 Entonces todas las mujeres presentes y todos los hombres que sabÃan que sus esposas habÃan quemado incienso a los Ãdolos —una gran multitud de todos los judÃos que vivÃan en el norte y en el sur de Egipto[dl]— le contestaron a JeremÃas:
16 —¡No escucharemos tus mensajes del SEÑOR!
17 Haremos lo que se nos antoje. Quemaremos incienso y derramaremos ofrendas lÃquidas a la reina del cielo tanto como nos guste, tal como nosotros, nuestros antepasados, nuestros reyes y funcionarios han hecho siempre en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén. ¡Pues en aquellos dÃas tenÃamos comida en abundancia, estábamos bien económicamente y no tenÃamos problemas!
18 Pero desde que dejamos de quemar incienso a la reina del cielo y dejamos de rendirle culto con ofrendas lÃquidas, nos hemos visto en tremendos problemas y hemos muerto por guerra y hambre.
19 Además —agregaron las mujeres—, ¿acaso crees que quemábamos incienso y derramábamos las ofrendas lÃquidas a la reina del cielo y hacÃamos pasteles con su imagen sin el conocimiento y la ayuda de nuestros esposos? ¡Por supuesto que no!
20 Entonces JeremÃas les dijo a todos, tanto hombres como mujeres que le habÃan dado esa respuesta: