Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 25 Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca.
26 Sin embargo, el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena.
27 Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo.
28 Cuando Jesús terminó de decir esas cosas, las multitudes quedaron asombradas de su enseñanza,
29 porque lo hacÃa con verdadera autoridad, algo completamente diferente de lo que hacÃan los maestros de la ley religiosa.
Jesús sana a un leproso
1 Al bajar Jesús por la ladera del monte, grandes multitudes lo seguÃan.
2 De repente, un leproso se le acercó y se arrodilló delante de él. —Señor —dijo el hombre—, si tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio.
3 Jesús extendió la mano y lo tocó: —Sà quiero —dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció.