Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 18 Entonces Jesús reprendió al demonio, y el demonio salió del joven. A partir de ese momento, el muchacho estuvo bien.
19 Más tarde, los discípulos le preguntaron a Jesús en privado: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar el demonio?
20 —Ustedes no tienen la fe suficiente —les dijo Jesús—. Les digo la verdad, si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: «Muévete de aquí hasta allá», y la montaña se movería. Nada sería imposible[eb].
Jesús predice otra vez su muerte
22 Luego, cuando volvieron a reunirse en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será traicionado y entregado en manos de sus enemigos.
23 Lo matarán, pero al tercer día se levantará de los muertos. Y los discípulos se llenaron de profundo dolor.
El pago del impuesto del templo
24 Cuando llegaron a Capernaúm, los cobradores del impuesto[ec] del templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: —¿Tu maestro no paga el impuesto del templo?