Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 17 Cuando Jesús estaba por emprender su camino a Jerusalén, un hombre se le acercó corriendo, se arrodilló y le preguntó: —Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
18 —¿Por qué me llamas bueno? —preguntó Jesús—. Sólo Dios es verdaderamente bueno;
19 pero para contestar a tu pregunta, tú conoces los mandamientos: No asesines; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio; no estafes a nadie; honra a tu padre y a tu madre[bu].
20 —Maestro —respondió el hombre—, he obedecido todos esos mandamientos desde que era joven.
21 Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él. —Hay una cosa que todavía no has hecho —le dijo—. Anda y vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.
22 Al oír esto, el hombre puso cara larga y se fue triste porque tenía muchas posesiones.
23 Jesús miró a su alrededor y dijo a sus discípulos: ¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!
24 Los discípulos quedaron asombrados de sus palabras. Pero Jesús volvió a decir: Queridos hijos, es muy difícil[bv] entrar en el reino de Dios.