Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 36 Abba, Padre[dl] —clamó—, todo es posible para ti. Te pido que quites esta copa de sufrimiento de mÃ. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mÃa.
37 Luego volvió y encontró a los discÃpulos dormidos. Le dijo a Pedro: Simón, ¿estás dormido? ¿No pudiste velar conmigo ni siquiera una hora?
38 Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espÃritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil.
39 Entonces Jesús los dejó otra vez e hizo la misma oración que antes.
40 Cuando regresó de nuevo adonde estaban ellos, los encontró dormidos porque no podÃan mantener los ojos abiertos. Y no sabÃan qué decir.
41 Cuando volvió a ellos por tercera vez, les dijo: Adelante, duerman, descansen; pero no, la hora ha llegado. El Hijo del Hombre es traicionado y entregado en manos de pecadores.
42 Levántense, vamos. ¡Miren, el que me traiciona ya está aquÃ!
Traicionan y arrestan a Jesús
43 En ese mismo instante, mientras Jesús todavÃa hablaba, llegó Judas, uno de los doce discÃpulos, junto con una multitud de hombres armados con espadas y palos. Los habÃan enviado los principales sacerdotes, los maestros de la ley religiosa y los ancianos.