Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 15 Cuando comencé a hablar —continuó Pedro—, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como descendió sobre nosotros al principio.
16 Entonces pensé en las palabras del Señor cuando dijo: «Juan bautizó con[bv] agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo».
17 Y, como Dios les dio a esos gentiles el mismo don que nos dio a nosotros cuando creímos en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para estorbar a Dios?
18 Cuando los demás oyeron esto, dejaron de oponerse y comenzaron a alabar a Dios. Dijeron: —Podemos ver que Dios también les ha dado a los gentiles el privilegio de arrepentirse de sus pecados y de recibir vida eterna.
La iglesia en Antioquía de Siria
19 Mientras tanto, los creyentes que fueron dispersados durante la persecución que hubo después de la muerte de Esteban, viajaron tan lejos como Fenicia, Chipre y Antioquía de Siria. Predicaban la palabra de Dios, pero sólo a judíos.
20 Sin embargo, algunos de los creyentes que fueron a Antioquía desde Chipre y Cirene les comenzaron a predicar a los gentiles[bw] acerca del Señor Jesús.
21 El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número de estos gentiles creyó y se convirtió al Señor.