Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 36 Entonces el carcelero le dijo a Pablo: —Los funcionarios de la ciudad han dicho que tú y Silas quedan en libertad. Vayan en paz.
37 Pero Pablo respondió: —Ellos nos golpearon en público sin llevarnos a juicio y nos metieron en la cárcel, y nosotros somos ciudadanos romanos. ¿Ahora quieren que nos vayamos a escondidas? ¡De ninguna manera! ¡Que vengan ellos mismos a ponernos en libertad!
38 Cuando la policÃa dio su informe, los funcionarios de la ciudad se alarmaron al enterarse de que Pablo y Silas eran ciudadanos romanos.
39 Entonces fueron a la cárcel y se disculparon con ellos. Luego los sacaron de allà y les suplicaron que se fueran de la ciudad.
40 Una vez que salieron de la cárcel, Pablo y Silas regresaron a la casa de Lidia. Allà se reunieron con los creyentes y los animaron una vez más. Después se fueron de la ciudad.
Pablo predica en Tesalónica
1 Más tarde, Pablo y Silas pasaron por las ciudades de AnfÃpolis y Apolonia y llegaron a Tesalónica donde habÃa una sinagoga judÃa.
2 Como era su costumbre, Pablo fue al servicio de la sinagoga y, durante tres dÃas de descanso seguidos, usó las Escrituras para razonar con la gente.