Biblia Nueva Traduccion Viviente
Biblia Nueva Traduccion Viviente 6 Pero el siervo dijo: —¡Se me ocurre algo! En esta ciudad vive un hombre de Dios. La gente lo tiene en gran estima porque todo lo que dice se cumple. Vayamos a buscarlo; tal vez pueda decirnos por dónde ir.
7 —Pero no tenemos nada que ofrecerle —respondió Saúl—. Hasta nuestra comida se acabó y no tenemos nada para darle.
8 —Bueno —dijo el siervo—, tengo una pequeña pieza de plata[ah]. ¡Al menos, se la podemos ofrecer al hombre de Dios y ver qué pasa!
9 (En esos dÃas, si la gente querÃa recibir un mensaje de Dios, decÃa: Vamos a preguntarle al vidente, porque los profetas solÃan ser llamados videntes).
10 —Está bien —aceptó Saúl—, ¡hagamos el intento! Asà que se encaminaron hacia la ciudad donde vivÃa el hombre de Dios.
11 Al ir subiendo la colina hacia la ciudad, se encontraron con unas jóvenes que salÃan a sacar agua. Entonces Saúl y su siervo les preguntaron: —¿Se encuentra por aquà el vidente?
12 —Sà —les contestaron—, sigan por este camino; él está junto a las puertas de la ciudad. Acaba de llegar para participar de un sacrificio público que se realizará arriba, en el lugar de adoración.
13 Apúrense para que lo puedan encontrar antes de que suba a comer. Los invitados no comenzarán a comer hasta que él llegue para bendecir los alimentos.