Biblia Reina-Valera 1960
Biblia Reina-Valera 1960 21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sÃgueme, tomando tu cruz.
22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenÃa muchas posesiones.
23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discÃpulos: ¡Cuán difÃcilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
24 Los discÃpulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difÃcil les es entrar en el reino de Dios, a los que confÃan en las riquezas!
25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sÃ: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquÃ, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.
29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mà y del evangelio,