Biblia Reina-Valera 1960
Biblia Reina-Valera 1960 28 Porque ha parecido bien al EspÃritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:
29 que os abstengáis de lo sacrificado a Ãdolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.
30 AsÃ, pues, los que fueron enviados descendieron a AntioquÃa, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta;
31 habiendo leÃdo la cual, se regocijaron por la consolación.
32 Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.
33 Y pasando algún tiempo allÃ, fueron despedidos en paz por los hermanos, para volver a aquellos que los habÃan enviado.
34 Mas a Silas le pareció bien el quedarse allÃ.
35 Y Pablo y Bernabé continuaron en AntioquÃa, enseñando la palabra del Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.
Pablo se separa de Bernabé, y comienza su segundo viaje misionero
36 Después de algunos dÃas, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están.