Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 29 Jamás me alegré al ver caer a mi enemigo, ni me regocijé cuando le sobrevino el mal.
30 Jamás le pedi a Dios maldecir a alguno; para no pecar, prefería quedarme callado.
31 Jamás permití que mis siervos abusaran de alguno de mis huéspedes.
32 Jamás un extranjero que llamó a mi puerta pasó la noche fuera de mi casa.
33 «Si acaso como humano encubrí mis faltas, si guardé el secreto de mi maldad,
34 fue por temor al desprecio de los nobles y a lo que el pueblo pensara de mí; pero guardé silencio y no salí de mi casa.
35 «¡Cómo quisiera que alguien me escuchara! Aunque mi enemigo me someta a juicio, confío en que el Todopoderoso hablará por mí.
36 Con mucho gusto aceptaré su juicio; con mucho gusto lo portaré como corona.
37 Le daré cuenta de todas mis acciones, y me presentaré ante él, orgulloso como un príncipe.
38 «Si mis tierras hablan contra mí, y lloran de dolor por lo que les hice;
39 si saqué provecho de ellas, sin retribución, o me aproveché de la bondad de sus dueños,
40 ¡que en lugar de trigo me rindan abrojos! ¡Que me den espinos en lugar de cebada!». Aquí terminan los discursos de Job.