Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 7 La ley del Señor es perfecta: reanima el alma. El testimonio del Señor es firme: da sabiduría al ingenuo.
8 Los preceptos del Señor son rectos: alegran el corazón. El mandamiento del Señor es puro: da luz a los ojos.
9 El temor del Señor es bueno: permanece para siempre. Los decretos del Señor son verdaderos, y todos ellos justos.
10 Son más deseables que el oro refinado y más dulces que la miel que destila del panal.
11 Con ellos, Señor, amonestas a tu siervo, y recompensas grandemente a quien los cumple.
12 ¿Acaso hay quien reconozca sus propios errores? ¡Perdóname por los que no puedo recordar!
13 ¡No permitas que la soberbia domine a este siervo tuyo! ¡Líbrame de cometer grandes pecados, y nadie podrá entonces culparme de nada!
14 Tú, Señor, eres mi roca y mi redentor; ¡agrádate de mis palabras y de mis pensamientos!
Oración en que se pide la victoria
Al músico principal. Salmo de David.
1 Que el Señor te oiga en momentos de angustia; que te defienda el Nombre, el Dios de Jacob.
2 Que desde su templo te envíe su ayuda; que desde Sión te brinde su apoyo.