Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 25 Que nadie piense en su corazón: «¡Se cumplió nuestro deseo de verlo derrotado!».
26 Que la vergüenza y la confusión sean para los que buscan mi mal. Que se queden avergonzados y confundidos los que se engrandecen contra mí.
27 Pero que canten y se alegren los que están a mi favor. Que digan siempre: «¡Grande es el Señor, pues se deleita en el bienestar de su siervo!».
28 Con mi lengua proclamaré tu justicia, y a todas horas te alabaré.
La misericordia de Dios
Al músico principal. Salmo de David, siervo del Señor.
1 La maldad habla al corazón del impío; en su opinión, no hay por qué temer a Dios.
2 Vive halagándose a sí mismo, seguro de que su maldad no es condenable.
3 Sus palabras son malvadas y fraudulentas; dejó de ser sabio y de practicar el bien.
4 Aun acostado hace planes malvados; va por el mal camino, y disfruta de su maldad.
5 Pero tu misericordia, Señor, llega a los cielos; ¡tu fidelidad se extiende hasta las nubes!
6 Tu justicia es como las grandes montañas; tus sentencias son como el mar profundo; ¡tú, Señor, cuidas de hombres y animales!