Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 30 Pero aun no habían calmado su hambre; aún tenían la comida en la boca,
31 cuando el furor de Dios vino sobre ellos y acabó con sus hombres más robustos; ¡Dios derribó a los mejores israelitas!
32 A pesar de todo, ellos siguieron pecando y no dieron crédito a sus grandes hechos.
33 Por eso Dios puso fin a sus días, ¡y en un soplo les quitó la vida!
34 Si Dios los hacía morir, ellos lo buscaban y con gran diligencia se volvían a él;
35 ¡se acordaban de que Dios era su refugio, de que el Dios Altísimo era su redentor!
36 Pero con los labios lo adulaban, y con la lengua le mentían.
37 En el fondo, nunca fueron rectos con él, ni se mantuvieron fieles a su pacto.
38 Dios, en su bondad, les perdonaba su maldad; más de una vez contuvo su enojo, calmó su ira y no los destruyó.
39 Se acordó de que eran mortales, ¡un simple soplo que se va y no vuelve!
40 ¡Cuántas veces lo desobedecieron en el desierto! ¡Cuántas veces lo hicieron enojar en el yermo!
41 ¡Una y otra vez ponían a prueba a Dios! ¡Provocaban al Santo de Israel!