Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 66 hirió a sus enemigos y los puso en fuga; ¡los dejó avergonzados para siempre!
67 Desechó los campamentos de José, y no escogió a la tribu de Efraín,
68 sino que prefirió a la tribu de Judá y al monte Sión, que tanto ama.
69 Edificó su santuario semejante a las alturas, y semejante a la tierra, que afirmó para siempre.
70 Eligió a su siervo David, al que tomó de los rebaños de ovejas;
71 David cuidaba a las ovejas recién paridas, pero Dios lo puso a cuidar de su pueblo Israel, de Jacob, que es su heredad.
72 Y David cuidó de ellos con todo el corazón; con gran pericia los guió como a un rebaño.
Lamento por la destrucción de Jerusalén
Salmo de Asaf.
1 Dios mío, las naciones han venido a tu país, y han profanado tu santo templo. ¡Han dejado a Jerusalén en ruinas!
2 Arrojaron por comida los cadáveres de tus fieles siervos a los animales salvajes y a las aves de rapiña.
3 Alrededor de Jerusalén derramaron su sangre como agua, y no hubo nadie que les diera sepultura.
4 Los pueblos vecinos nos ofenden; nos insultan, ¡se burlan de nosotros!