Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 25 Él habló, y se desató un viento tempestuoso, y gigantescas olas se encresparon.
26 Se levantaban hacia el cielo, o se hundían en el mar; y ellos se desanimaban y temblaban de miedo.
27 Inseguros, daban traspiés, como ebrios; ¡de nada les servía toda su pericia!
28 Pero en su angustia clamaron al Señor, Y él los libró de su aflicción:
29 convirtió la tempestad en bonanza, y apaciguó las amenazantes olas.
30 Ante esa calma, sonrieron felices porque él los lleva a puerto seguro.
31 ¡Alabemos la misericordia del Señor, y sus grandes hechos en favor de los mortales!
32 ¡Que lo exalte el pueblo congregado! ¡Que lo alabe el consejo de ancianos!
33 El Señor convierte ríos y manantiales, en sequedades y áridos desiertos;
34 por la maldad de sus habitantes deja estéril la tierra generosa;
35 convierte el desierto en lagunas, y la tierra seca en manantiales.
36 Allí se establecen los que sufren de hambre, y fundan ciudades donde puedan vivir.
37 Luego siembran los campos, y plantan sus viñas, y recogen abundantes cosechas.