Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 30 Los azotes hieren pero curan la maldad; el castigo purifica lo más recóndito del ser.
1 El corazón del rey se bifurca como los ríos, pero en manos del Señor sigue los planes divinos.
2 El hombre cree que todo camino es recto, pero el Señor pondera los corazones.
3 Al Señor le agrada que se le hagan ofrendas, pero más le agrada que se haga justicia.
4 Esto es pecado: Los ojos altivos, el corazón orgulloso y los planes malvados.
5 Si piensas lo que haces, tendrás abundancia; si te apresuras, acabarás en la pobreza.
6 Amontonar tesoros a base de mentiras es una ilusión que te conduce a la muerte.
7 A los impíos los destruye su propia rapiña, porque se rehúsan a hacer justicia.
8 El malvado va por caminos torcidos, pero el hombre honrado actúa con rectitud.
9 Es mejor vivir en la azotea de la casa que compartir la casa con una esposa agresiva
10 El impío tiene sed de maldad; no considera a nadie digno de compasión.
11 Castiga al blasfemo, y el simple se hará sabio; aconseja al sabio, y éste aprenderá su lección.
12 El justo observa la casa del impío, y lo ve cuando es trastornado por el mal.