Biblia Reina-Valera Contemporanea
Biblia Reina-Valera Contemporanea 30 ¿Cómo podría un solo hombre perseguir a mil, si yo, el Señor, no se los hubiera vendido? ¿Cómo podrían sólo dos poner en fuga a diez mil, si yo, su Roca, no se los hubiera entregado?».
31 La roca de aquellos no es como nuestra Roca, y hasta nuestros enemigos pueden constatarlo.
32 La vid de ellos es de la vid de Sodoma, ¡es de los campos de Gomorra! Sus uvas son uvas ponzoñosas, y producen racimos de amargura.
33 Su vino es un veneno de serpientes, ¡no es sino mortal ponzoña de áspides!
34 «¿Acaso no he guardado esto conmigo, y lo tengo sellado entre mis tesoros?
35 A mí me corresponde tomar venganza; ¡en su momento caerán, y les daré su merecido! Ya se acerca el día de su aflicción; ¡pronto viene lo que les tengo preparado!».
36 Sí, el Señor juzgará a su pueblo, y por amor de sus siervos cambiará de parecer al ver que su fuerza se ha debilitado y que ya no quedan siervos ni libres.
37 Entonces dirá: «¿Y dónde están sus dioses, esas rocas en las que se refugiaban,
38 que se comían la grasa de sus sacrificios, y bebían el vino de sus libaciones? ¡Que se levanten y vengan a ayudarlos! ¡Que vengan a defenderlos!