Biografia de Confucio
Biografia de Confucio Los deseos no dañan tanto la mente como la dañan las opiniones. Los sentidos no estorban tanto la iluminación como la estorba el intelecto. Volubles son los sentimientos; el mundo está lleno de azares. Cuando te halles en una situación sin salida, has de saber cómo retroceder. Cuando las cosas van suavemente, esfuérzate por permanecer respetuoso. Al tratar con personas sencillas, es fácil comportarse con gravedad, pero difícil evitar menospreciarías. Al tratar con personas de rango superior, es fácil ser respetuoso con ellas, pero difícil ser corteses. Es preferible ser simple y rechazar el intelectualismo, que retener la propia cordura y devolverla al universo. Es preferible dejar la extravagancia de lado y contentarse con la simplicidad, a dejar un nombre famoso al mundo. Para conquistar a los demonios, conquista primero tu mente. Cuando la mente ha sido dominada, los demonios se alejan obedientes. Para controlar a los malhechores, controla primero tu propio estado de humor. Cuando tu estado de humor es equilibrado, los canallas no pueden hacerte ningún mal. Enseñar a estudiantes es como criar una hija virgen; es necesario ser estricto acerca de adónde van y cuidadoso con lo que ven. Una vez que se han mezclado con la gente que no deben, es como plantar una mala semilla en un campo limpio; será difícil hacer crecer una buena cosecha. En asuntos del deseo, no te precipites en implicarte porque sea fácil; una vez que te has implicado, te hundirás profundamente.