Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez Los retratos de enanos y bufones eran frecuentes en los palacios europeos de la época. En la corte de los Austrias era tradición que los pintores reales pintasen a estos personajes desde tiempos de Carlos V. Buena prueba de ello es el elevado número de retratos que hizo Velázquez y la familiaridad con que aparecen en Las Meninas.
El embajador francés describe en 1628 una serie de pinturas con este tema cercana al despacho del Conde Duque de Olivares en el Alcázar de Madrid.
Las formas de representación son variadas: en compañía de sus amos (Felipe IV con el enano soplillo), en ceremonias (Auto de Fe), con animales (retrato del bufón mal supuesto don Antonio el Inglés) o solos (retrato del bufón Pejerón, de Moro).
Los retratos de bufones de Velázquez pertenecen a esta última categoría. Son figuras solas, a lo sumo con alguna naturaleza muerta. Una fuente visual de inspiración es el retrato del bufón Pejerón que se encontraba en el Alcázar en 1600 y que Velázquez conoció.
En otras ocasiones, dada la deformidad o anormalidad de estos personajes, su retrato tiene el carácter de registro científico para dejar constancia de un fenómeno de la naturaleza, como es el caso del Francisco Lezcano, el niño de Vallecas o la Mujer barbuda de Ribera.