Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez La figura del monarca aparece de pie, recortándose contra un fondo espacial indefinido, en el que no se señalan líneas de suelo o paredes, como es habitual en sus retratos de interior, tanto si son miembros de la familia real como de bufones u otros personajes.
El tono predominante es el negro, lo que da al cuadro un aire de severidad y seriedad casi sagrada, que sólo se rompe en la cabeza, enmarcada por la golilla blanca, y las manos, con el papel y la mesa.
El óleo se aplica en capas delgadas, que en el fondo dejan transparentar la preparación rojiza, lo que contribuye a dinamizar y hacer vibrar ese fondo, para que no resulte homogéneo. Como tampoco es homogéneo el traje negro del rey, que se anima con texturas diferentes, adornos y detalles gracias a pequeños toques de pincel ligeros y sueltos con distintos tonos de negro.
Sobre el lienzo y bajo la pintura hay una capa de preparación blanca y otra de imprimación rojiza, como en el supuesto Autorretrato (?) del Museo del Prado.
Las modificaciones de Velázquez sobre el retrato inicial: reducción del vuelo de la capa, cambio en la postura de las piernas, subida de la mesa y el sombrero, destinadas a dar una imagen más estilizada del rey, se produjeron también en el rostro, que se adelgazó y alargó considerablemente, haciéndose más agradable a la vista.