Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez Y cuando había construido su trampa, irritado contra Ares, fue hacia su dormitorio, donde tenía la cama y extendió los hilos en círculo por todas partes en torno a las patas de la cama; muchos estaban tendidos desde arriba, desde el techo, como suaves hilos de araña, hilos que no podría ver nadie, ni siquiera los dioses felices, pues estaban fabricados con mucho engaño. Y cuando su trampa estuvo extendida alrededor de la cama, simuló marcharse a Lemnos, la ciudad bien edificada, la que le era más querida de todas las tierras.
Pero Ares, el de las riendas de oro, en despierta vigilia le observaba y al ver cómo Hefesto, el ilustre herrero, se marchaba, se puso en camino hacia su palacio anhelante de amor por la hermosa Citera, la de linda corona. La diosa volvía de ver a su padre, el poderoso hijo de Cronos, y en cuanto se sentó, Ares entró, la tomó de la mano y le habló así: Ven acá querida, vamos al lecho a acostarnos, pues Hefesto no está por aquí; no hace mucho que se marchó a Lemnos a visitar a los sintis de bárbara lengua.
Así habló y a ella le pareció deseable acostarse. Y marchando los dos se acostaron. Al instante se corrieron los lazos que urdiera el ingenio de Hefesto y ya no pudieron moverse ni levantarse. Entonces se dieron cuenta de que no había escapatoria posible.
El relato de Ovidio es más breve: