Biografia de Velazquez
Biografia de Velazquez Las huellas de Los Borrachos han sido muchas y en el retrato de Emile Zola que pintó Edouard Manet, aparece pegado en la pared el grabado que realizó Goya sobre este cuadro de Velázquez.
{{TECNICA Y COMPOSICION}}
Perdida en el incendio del Alcázar de Madrid la Expulsión de los moriscos, éste es el primer gran cuadro de composición que nos queda de Velázquez.
La escena se organiza a partir de dos líneas diagonales, una más marcada que otra. Esta se forma por la espada corta y la espalda del hombre arrodillado, al que corona Baco, el brazo del dios y el contorno del cuerpo y la cabeza del fauno; la otra, menos evidente, está formada por el personaje en sombra a la izquierda, la mano de Baco en la cabeza del soldado, la taza de vino, y el sombrero del que llega por la derecha.
Las dos líneas se cruzan en el centro de la tela, en la cabeza del hombre y la mano del dios que le corona, destacando así el punto más importante de la composición.
En el cuadro hay nueve personajes, el número mayor que Velázquez había metido hasta entonces en un cuadro. Esto supone una dificultad de composición, que el pintor resuelve de manera poco satisfactoria todavía, porque los personajes se amontonan en el espacio, algo que no sucederá ya en La Fragua de Vulcano, el siguiente cuadro de historia que nos queda de su mano.