Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai Cuando se presenta al propio Creador decidiendo en su corazón tras oler una fragancia dulce (Génesis VIII. 21), ¿es de extrañar que el dulce aroma de la temporada del cerezo en flor invocara al conjunto de la nación desde sus pequeñas moradas? No les culpo por que por algún tiempo sus miembros se olviden de sus tareas y esfuerzos, y sus corazones de sus penas y dolores. Una vez terminado el breve placer, retoman sus tareas diarias con fuerza renovada y nuevos propósitos. Por ello, en más de un sentido, la sakura es la flor de la nación.
¿Acaso es esta flor, tan dulce y fugaz que vuela hacia dondequiera que sople el viento, despidiendo una nube de perfume, a punto de desaparecer para siempre, es esta flor el tipo de espíritu del Yamato? ¿Es tan frágilmente mortal el alma de Japón?