Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai El valor apenas se consideraba digno de contarse entre las virtudes, salvo que se ejerciera en favor de la Justicia. En sus Analectas, Confucio define el valor explicándolo en negativo, como es habitual en él. «Percibir lo que es correcto —afirma— y no hacerlo, aduce falta de valor». Si convertimos esta máxima en una frase positiva, será: «El valor es hacer lo correcto». Correr todo tipo de peligros, comprometer la propia integridad, lanzarse a las fauces de la muerte, todo ello identificado muy a menudo con el valor, y en el oficio de las armas, con una conducta tan temeraria —lo que Shakespeare llama «valor descabellado»[92]— es injustamente aplaudido; pero no ocurre asà en los Preceptos de CaballerÃa. Morir por una causa que no lo merecÃa se denominaba «morir como un perro». «Correr al fragor de la batalla y morir en ella —dice el prÃncipe de Mito[93]—, es muy fácil, y cualquier patán puede hacerlo; pero… —continúa— el auténtico valor es vivir cuando lo correcto es vivir, y morir cuando lo correcto es morir». Y el prÃncipe ni siquiera habÃa oÃdo hablar de Platón, que define el valor como «el conocimiento de lo que un hombre deberÃa temer y de lo que no»[94]. Entre los japoneses, la distinción que se hace en Occidente entre el valor moral y el valor fÃsico es algo contemplado desde hace mucho tiempo. ¿Qué samurái joven no ha oÃdo hablar del «gran valor» y del «valor de un villano»?