Bushido, el código samurai
Bushido, el código samurai La historia trata de uno de los personajes más grandes de nuestra historia, Michizané[215], que, víctima de los celos y la calumnia, fue desterrado de la capital. No satisfechos con ello, ahora sus implacables enemigos están empecinados con destruir a su familia. La rigurosa búsqueda de su hijo, todavía pequeño, revela el hecho de que se oculta en una escuela rural al cuidado de Genzo, un antiguo vasallo de Michizané. Cuando se despachan órdenes al director de la escuela para que entregue la cabeza del joven infractor un día determinado, su primera idea es encontrar a un sustituto adecuado para ello. Examina la lista de alumnos, observa atentamente a todos los niños, mientras se pasean por el aula, pero ninguno de los chicos originarios de la zona guarda el más mínimo parecido con su protegido. No obstante, su desesperación dura solo un instante; porque, he aquí que anuncian a un nuevo alumno: un chico bien parecido de la misma edad que el hijo de su señor, acompañado por una madre de porte noble.
La madre y el propio chico eran igual de conscientes del parecido entre el niño señor y el niño sirviente. En la intimidad de su hogar, ambos habían hecho sus ofrendas ante el altar; el niño, su vida, y la madre, su corazón, sin nada que lo indicara al mundo exterior. Sin saber lo que había pasado entre ellos, es el maestro quien lanza la propuesta.