Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Si os ve el Campeador las tres sanas y sin mal, todo le será alegría, no le quedará un pesar”.
Contestó doña Jimena: “Si Dios quiere, así será.
Por mandato de Álvar Fáñez tres caballeros se van con mensaje a Mío Cid, a Valencia, donde está.
“Decid al Campeador, a quien Dios guarde de mal, que a su mujer y a sus hijas concede el rey libertad, mientras vayan por sus reinos provisiones les dará.
Que dentro de quince días, si Dios nos guarda de mal, su mujer con las dos niñas y yo estaremos allá, y además estas señoras que compañía les dan”.
Idos son los caballeros lo mandado cumplirán,
en San Pedro de Cardeña Minaya se quedará.
Vierais allí caballeros de todas partes llegar, irse quieren a Valencia con Mío Cid de Vivar.
A Álvar Fáñez le pedían que los quisiera ayudar y Minaya contestaba: “Yo lo haré de voluntad”.
Sesenta y cinco a caballo ya se fueron a juntar, más cien que tiene Minaya, que se trajera de allá; las damas en su viaje buena compaña tendrán.
Quinientos marcos le dio Álvar Fáñez al abad