Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid con condes y ricos hombres y con muy grandes mesnadas.
Los infantes de Carrión su buen séquito llevaban.
Leoneses y gallegos al rey Alfonso acompañan
y no se pueden contar las mesnadas castellanas.
Allí soltaron las riendas, para la entrevista marchan.
Tirada 104
El Cid y los suyos se disponen para ir a las vistas Parten de Valencia
El rey y el Cid se avistan a orillas del Tajo.
Perdón solemne dado por el rey al Cid
Convites
El rey pide al Cid sus hijas para los infantes El Cid confía sus hijas al rey y éste las casa Las vistas acaban Regalos del Cid a los que se despiden
El rey entrega los infantes al Cid
Allá dentro de Valencia, Mío Cid Campeador,
sin demora a la entrevista muy bien que se preparó.
Tanta buena mula, tanto palafrén de condición, muy buenas armas y mucho buen caballo corredor y tantos mantos y pieles y capas de gran valor.
La gente chicos y grandes, vestidos van de color.