Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Fío en Dios nuestro Señor y fío en todos sus santos que de esta victoria todos saldremos muy bien pagados.”
Álvar Fáñez de Minaya en este instante ha llegado, escudo al cuello, con mucha señal de espada marcado; de los golpes de las lanzas Minaya no hacía caso y aquellos que se los dieron con ninguno le acertaron.
Le va por el codo abajo mucha sangre chorreando, arriba de veinte moros Minaya había matado: “Gracias a Nuestro Señor, el Padre que está en lo alto, y a vos gracias, Mío Cid de Vivar el bienhadado.
A su rey Búcar matasteis, la batalla les ganamos, para vos son estos bienes y para vuestros vasallos.
También vuestros yernos, Cid, hoy aquí se han señalado, están hartos de lidiar con los moros en el campo.”
Dijo el Cid: “Contento estoy de que así se hayan portado, si hoy ya son buenos, mañana aún habrán de ser bravos.”
De verdad lo dijo el Cid y ellos lo toman a escarnio.
Todas aquellas ganancias a Valencia ya han llegado, alegre está Mío Cid como todos sus vasallos, a cada cual le tocó de ración seiscientos marcos.
Los yernos de Mío Cid aquel dinero tomaron
que les toca del botín y lo ponen a recaudo,