Cantar de mío Cid
Cantar de mío Cid Los del Cid vuelven del alcance
El Cid, satisfecho de sus yernos; ellos, avergonzados Ganancias de la victoria
Con las ganancias que han hecho a Valencia iban tornando; cada cual va recogiendo lo que encuentra por el campo.
Por fin a las tiendas llegan con su señor bienhadado.
Mío Cid Rodrigo Díaz, Campeador afamado:
viene con sus dos espadas, las dos que él estima tanto, por el campo de batalla al correr de su caballo; la cara trae descubierta, capucha y yelmo quitados, la cofia a medio poner sobre el pelo descansando.
Ya por todas partes van llegando sus vasallos.
El Campeador entonces algo ve que le ha gustado, alza la vista y se queda hacia adelante mirando: por allí ha visto venir a don Diego y don Fernando los infantes de Carrión, hijos del conde Gonzalo.
Alégrase Mío Cid, sonriente les ha hablado:
“¿Sois vosotros, yernos míos? Por hijos os tengo a ambos, ya sé que estáis muy contentos de lo bien que habéis luchado, a Carrión mandaré yo mensajeros a contarlo, también dirán que al rey Búcar la batalla le ganamos.
